Descripción
Triple D’Anvers: la elegancia dorada de Amberes
Hay cervezas que se beben. Y hay otras, como la Triple D’Anvers, que se descubren.
Nacida en el corazón de Amberes (o Anvers, en francés), esta Belgian Tripel de la histórica cervecería De Koninck es una de las joyas doradas del panorama cervecero belga. Una cerveza con casi dos siglos de historia, con raíces profundas en la cultura flamenca y un alma que equilibra potencia, dulzura y sofisticación.
La Triple D’Anvers no busca sorprender por su fuerza, sino por su equilibrio. Es una Tripel moderna, refinada y fiel al espíritu de la ciudad que la vio nacer: vibrante, cosmopolita y orgullosa de su legado.
Y eso es exactamente lo que encontrarás en cada botella: un homenaje líquido a Amberes, la ciudad de los artistas, los navegantes… y de una de las cervezas más elegantes de Bélgica.
Nota de Cata del Explorador: La elegancia de una Tripel clásica
En copa, la Triple D’Anvers deslumbra con su color dorado profundo, casi ambarino, coronado por una espuma blanca y cremosa que deja un delicado encaje al bajar. Es una cerveza que invita a observarla antes de probarla: brillante, seductora, perfectamente equilibrada en cuerpo y presencia.
En nariz, despliega un aroma intenso y afrutado, donde destacan las notas de plátano maduro, pera y naranja, acompañadas de un sutil perfume especiado a cilantro y clavo. El uso del lúpulo Saaz-Saaz, clásico del centro de Europa, aporta una delicada frescura floral y un amargor redondeado que limpia el paladar.
Al primer sorbo, se revela su carácter armonioso y seductor.
El dulzor de la malta y el azúcar candy se entrelaza con una complejidad de sabores que van del caramelo claro al pan tostado, con un toque cítrico que la mantiene viva y ligera pese a sus 8% de alcohol.
El final es seco, ligeramente especiado, con un eco de levadura belga que deja un retrogusto limpio y elegante.
En resumen, una Tripel de libro: potente, equilibrada y refinada.
La historia detrás de la etiqueta: De Koninck, la mano de Amberes
Para entender la Triple D’Anvers, hay que viajar a 1833, al corazón histórico de Amberes. Allí, un joven cervecero abrió una pequeña fábrica en una posada llamada De Plaisante Hof, que más tarde tomaría el nombre de Brouwerij De Hand (“La Mano”), inspirada en el símbolo de la ciudad: una mano esculpida que conmemora la leyenda del gigante Antigoon, vencido por un valiente soldado romano.
Esa mano, símbolo de libertad y orgullo local, sigue hoy en el logotipo de De Koninck. Y la Triple D’Anvers es su interpretación moderna de esa tradición: una cerveza que lleva el espíritu de Amberes a cada rincón del mundo.
Durante generaciones, De Koninck fue una cervecería familiar que elaboraba cervezas locales para los bares del puerto. Con el tiempo, su reputación creció hasta convertirse en un referente de calidad belga.
Hoy forma parte del prestigioso grupo Duvel Moortgat, uno de los nombres más respetados de la industria cervecera europea, hogar de clásicos como Duvel o La Chouffe.
Bajo su tutela, la Triple D’Anvers ha alcanzado reconocimiento internacional, manteniendo su autenticidad artesanal pero con un acabado impecable.
Más que una cerveza, es una declaración de identidad: un homenaje líquido a una ciudad donde el arte, el comercio y la cerveza llevan siglos caminando de la mano.
Elaboración e ingredientes: la precisión belga en su máxima expresión
Cada botella de Triple D’Anvers es fruto de una receta cuidada y una fermentación de alta precisión.
Se elabora con maltas selectas, lúpulo Saaz-Saaz, semillas de cilantro y piel de naranja, combinados con una levadura belga exclusiva que aporta esos aromas inconfundibles de fruta madura y especias.
Su fermentación alta, seguida de un reposo controlado, permite desarrollar un cuerpo medio con una carbonatación fina, creando una sensación de ligereza elegante.
El resultado: una cerveza refrescante y compleja a la vez, con la suavidad de una Tripel moderna pero el alma de una clásica abadía flamenca.
Maridaje San Galo: eleva tus platos a nivel belga
En Cervezas San Galo creemos que cada cerveza cuenta una historia distinta según con qué la acompañes. La Triple D’Anvers es una de esas que transforman una comida en un viaje sensorial.
Gracias a su equilibrio entre dulzor, especias y frescor, combina de maravilla con:
Quesos curados y semicurados, especialmente Gouda o Manchego viejo.
Carnes blancas asadas o con salsas suaves (pollo al horno, cerdo con miel, conejo al vino blanco).
Mariscos y mejillones al vapor, clásicos de la gastronomía belga.
Platos picantes o especiados, donde su dulzor equilibra el calor.
Postres cítricos o de almendra, como una tarta de naranja o un flan de caramelo.
Servida entre 8 y 10°C, en una copa tulipa o cáliz, muestra todo su esplendor.
Cada trago te transporta a una taberna de Amberes, entre adoquines y aroma a pan recién hecho.
El alma de Cervezas San Galo: cultura líquida en cada botella
La Triple D’Anvers encarna todo lo que representa Cervezas San Galo: autenticidad, historia y descubrimiento.
No es una cerveza más del catálogo: es un pasaporte directo a Bélgica, a una ciudad que respira cultura cervecera desde hace siglos.
En un mundo donde muchas cervezas se parecen, esta Tripel destaca por su carácter, su historia y su sabor. Es la elección perfecta para el Explorador Cervecero que quiere ir más allá de lo evidente, y descubrir lo que realmente significa el equilibrio belga entre tradición y modernidad.
Conclusión: una tripel que honra su ciudad
La Triple D’Anvers no solo es una cerveza, es una obra de equilibrio. Potente pero delicada, compleja pero accesible, tradicional pero con un alma moderna.
Una Tripel que rinde homenaje a Amberes, y que en Cervezas San Galo te invitamos a descubrir como lo haría un auténtico explorador: con curiosidad, con respeto… y con una copa en la mano.


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